HAN MATADO A
Lo veia cada dia, al ir a comprar el pan. Siempre estaba n la puerta de la carniceria esperando que le diesen las sobras de la carne. En los dias de sol se tumbaba en la acera, siempre en el mismo sitio, y dormitaba. Si pasabas cerca ponia unos ojos como platos, de asustado que se ponia. Nunca molestaba a nadie. Dormia a los pies de una platanera que habia en el jardin, delante de la carniceria. Era un gato callejero enorme, tanto que Dana pasaba por su vera guardando las distancias. Yo lo llamaba Tigre.
Ésta mañana he ido a la carnicería a comprar, y el muchacho que le ponia de comer cada dia me ha dicho que lo han envenenado. No saben quien ha sido, sólo que Tigre estaba muy triste y apenas se movía poco antes de morir.
De todo corazón le deseo al que lo haya matado que se muera solo, sin nadie que le coja la mano. A Tigre mucha gente lo va a echar de menos.






