Por fin, la última parte...
El precio que tuvieron que pagar los realizadores por hacer una película muy realista fue alto. La intimidad del rodaje hizo que los actores y los boxeadores tuvieran que rozar el límite del contacto físico, e incluso llegar a sobrepasarlo. El coreógrafo Nick Powell afirma que se alcanzó un nivel de peligrosidad similar al de un combate de boxeo real. “Cuando se intenta asestar un golpe sin atenerse a normas ante una gran cantidad de cámaras, la mejor manera de hacerlo es a milímetros de distancia del contrincante. Por eso, a veces sí que hubo contacto", admite Powell. “Ron los llamaba ‘accidentes positivos’ porque imprimían un gran realismo. Visualmente era muy emocionante—¡siempre que no fuera uno el recibiera el golpe!"
Normalmente el receptor era Crowe. Debido a su empeño en interpretar secuencias de combates verosímiles recibió unas cuantos golpes en la cabeza, sufrió varias conmociones cerebrales y se le rompió algún que otro diente. Durante la pelea de Braddock contra Lasky (interpretado por Mark Simmons), Crowe recibió un potente directo que hizo que Giamatti reaccionara con verdadero horror, creando así una escena de lo más real. Giamatti declara: “Todos pudimos oír el golpe en la cabeza de Russell, y sinceramente, no sé cómo pudo seguir peleando. Pensé que caería desplomado”. [Ambas tomas se incluyen en la película].
Orlandi colaboró con Crowe para encontrar las prendas más adecuadas, sobre todo en lo que respecta a las botas de boxeo que se llevaban en los años treinta. “Para Russell, todo tenía que ser perfecto”, declara Orlandi. “Consultamos archivos sobre boxeo e incluso museos para estar seguros de lo que hacíamos”.
Crowe ha experimentado que su relación profesional con Howard ha evolucionado: “Nuestra colaboración ha ido mejorando con cada película. Hemos trabajado juntos en películas de temática muy diferente: un matemático esquizofrénico y un boxeador de la década de los treinta. Las experiencias han sido distintas, pero mi relación con Ron es sencillamente fantástica. Nos gusta trabajar día a día: ese es nuestro estilo. Y para nosotros, trabajar en esto es un privilegio".
FIN